1. ASÉPTICO.

Tanto en hospitales, colegios o guarderías como en lugares donde se manipulan alimentos, es necesario un gran nivel de asepsia.

Las placas de escayola para techos han superado ensayos, homologados por los organismos competentes, sobre la comprobación de la supervivencia de microorganismos.

2. ECOLÓGICO.

La naturaleza de los productos que componen las placas es 100 % mineral, por lo que resulta ser un material ecológico, no contaminante para la fauna y la flora.

Químicamente es neutro, con un ph7, por lo que no ataca a otros materiales, y completamente libro de asbestos.

3. REGULADOR MICROMÉTRICO.

Los paneles de escayola, dado su alto poder de absorción, actúan como reguladores ambientales, al absorber el exceso de humedad ambiente y restituirla tan pronto como la atmósfera se seca.

Otra cualidad de las placas es la traspiración. Con una velocidad de difusión relativa al vapor de agua 15 veces menor que a través del aire, las habitaciones donde hay un techo de escayola son más frescas en verano y más cálidas en invierno.

4. CONFORT ACÚSTICO.

AISLAMIENTO ACÚSTICO: Es el grado de reducción del sonido entre dos espacios separados. Los techos desmontables de placas consiguen altos valores de aislamiento.

ABSORCIÓN ACÚSTICA: Es la reducción de la energía sonora cuando ésta se refleja en una superficie y tanto la fuente sonora como el receptor se encuentran en un mismo local. Estos techos dan un excelente resultado en aulas, salas de música o locales muy frecuentados.

5. RESISTENTE AL FUEGO.

Garantizar el más adecuado comportamiento frente al fuego es uno de los requisitos que la arquitectura actual exige a cualquier sistema de techo desmontable, teniendo en cuenta dos parámetros:

RESISTENCIA AL FUEGO. Al producirse un incendio, la acción del calor provoca la rotura del enlace molecular y la pérdida del agua de cristalización. Hasta que esto ocurre, la temperatura del techo permanece por debajo de los 140º C. Los techos de escayola son sometidos a estrictos ensayos en laboratorios acreditados.

REACCIÓN AL FUEGO. La normativa en estos ensayos determina que no se deben producir llamas, humos o gases tóxicos. Nuestros techos han sido ensayados obteniendo la máxima calificación A1 (anteriormente M-0), es decir, completamente incombustibles.

6. RESISTENTE A LA HUMEDAD.

Para comprobar la resistencia a la humedad de los paneles, instalamos un techo en una habitación cerrada y lo sometemos a una temperatura de 38º C y a un 95 % de humedad durante 30 días, tras los cuales se observa que no se producen alteraciones en sus características y propiedades, ni deformaciones o fisuras.

Por esto es un producto muy recomendable para países o áreas donde la humedad ambiental sea alta.

7. MANTENIMIENTO.

Un simple cepillado permite quitar las posibles manchas producidas por las manos de los operarios u otras causas.

El mantenimiento de los techos es muy sencillo, admiten la pintura con gran facilidad, tanto con el tradicional rodillo como a pistola, conservando todas sus características de origen.

8. DURABILIDAD.

Rigurosos controles llevados a cabo en todas las fases del proceso productivo permiten garantizar de forma continua la estabilidad mecánica y las tolerancias dimensionales.

Se trata de un producto duradero y resistente, de forma que, una vez instalado permanece inalterable durante periodos de tiempo tan prolongados como se desee.